Una mujer fuerte y audaz que no temió desafiar a quien en aquellos años fue llamado “el dueño del mundo”. Francesca Bresciani, la artesana elegida por el propio Bernini por estar considerada como más hábil que sus colegas masculinos, trabajó durante tres años en la decoración del tabernáculo del Santísimo Sacramento. Y no dudó en rebelarse cuando Bernini le recortó el sueldo en un 50 %...
Escuche a la doctora Assunta Di Sante, de la Fábrica de San Pedro...